Espera, aguarda sólo
el momento en que crece el sol.
Esta libertad con que me miras
atrae todas las mariposas y
la canción de cuna que un día
se perdió en la selva
y las crisálidas.
Porque todo era de selva
entre tu mirada y la estación
de las flores en que el bolsillo
se trasladaba mueca.
La química se hizo oro
tras alambiques de añoranza
y describiste la materia
como aquella locura que
nos invierte el habla.
Adolfo Marchena

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