
Cinco.
El amoniaco esparcido en la tiniebla.
Cuatro.
La palabra que desdice el poema.
Tres.
Nenufar, nenufar, nenufar.
Dos.
El número inteligente afeando alabanzas.
Uno.
No hay cuenta atrás.
Imagen: Josef Sudek
18 Enero 2010

Cinco.
El amoniaco esparcido en la tiniebla.
Cuatro.
La palabra que desdice el poema.
Tres.
Nenufar, nenufar, nenufar.
Dos.
El número inteligente afeando alabanzas.
Uno.
No hay cuenta atrás.
Imagen: Josef Sudek
Hola
No hay cuenta atrás, siempre todas las cosas van hacia adelante y además no hay quien lo pare.
Saludos
Juan
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abril-ale dijo
Siempre un placer leer lo que acá compartís.
Un abrazo bárbaro y fraterno, desde esta tierra cálida.
18 Enero 2010 | 10:09 PM