
La corteza supura aliento de mamíferos extinguidos. La niñez en los bosques. Una radio cuyo dial nunca encontraba la emisora; o al menos el sonido constante bluzf flezbfz. Las cabañas formando un triángulo equilátero. Los Bulet, Félix y el abuelo con el niño, el nieto que trata de descifrar los constantes bluzf flezbfz. La noche oscura. Porque hay noches que no lo son tanto. Cuadro de Pollock. El niño se acerca a la cabaña de Bulet y le dice que no estaría mal acercarse a la ciudad, más que nada para mirar escaparates. Subiendo ese monte, el de los Gallos, verás todas las luces de la ciudad. Desde allí, con una comet,a no será difícil llegar a los escaparates, le contesta Bulet. El niño piensa en el esfuerzo. Demasiado esfuerzo. Y además su pequeña linterna apenas ilumina. Un reguero de luz no es suficiente para alcanzar la cima. Regresa a la cabaña donde el abuelo le espera con la cena, y el dial de la radio en otra emisora que ahora habla del tiempo y entre la lluvia y las neblinas un sonido constante bluzf flezbfz. Y el niño que reclama la cena olvidándose de la ciudad y los escaparates, de la luz y la noche.
Imagen: Jackson Pollock


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shesalady dijo
me ha resultado un post inspirador... un puñado de sensaciones mas q de palabras, sera que me encantan estas cosas y lo saco de contexto, pero no me he qedado indiferente hoy.
espero q pases unas vacaciones estupendas y un fin de año por todo lo alto,
nos leemos ;)
un besin
28 Diciembre 2009 | 12:34 AM