
He aprendido a fumar porque necesito algo a lo que agarrarme. No me atrevo a no tener un cigarrillo en la mano. Si cuando suene la hora del juicio final estoy mirando hacia otro lado, ¿cómo evitaré convertirme en piedra, a menos que pueda recordar algún gesto capaz de devolverme a la simplicidad y a la certeza de la vida cotidiana?
Elizabeth Smart (En Grand Central Station me senté y lloré)





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fenicia dijo
La mayoria de los fumadores lo hacemos por agarrar algo...
kisses amigo
18 Diciembre 2009 | 08:05 PM