
El engranaje de un pensamiento,
destierro del deseo encorsetado.
Replican las campanas en el costado
de la trompeta sobre la repisa.
Suena de fondo una voz delgada,
el velatorio en el sueño de la tarde.
Shakespeare afinando el piano,
la pluma del escribiente al dictado
de un número algebraico, condescendiente
hacia el más menos de la conciencia
en una lata de sardinas, la posguerra.
Imagen: Robert Capa


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amedialuz_ dijo
A veces da miedo desencadenar los pensamientos proque nos llevaría a situaciones kafkianas.
13 Noviembre 2009 | 04:17 PM