El paseo

Miraba hacia atrás cuando salía a pasear fuera de las murallas de la ciudad. El aire era de vidrio. Se sostenía por los vidrios. Dejaba atrás los pasos circundantes y las emociones. Parecía encontrarse solo. Solo ante el averno de las callejuelas. El puente de piedra disecado como una esfera en el espacio. Las horas sostenidas por un reloj circuncidado. Reconoció la cara del monje que pasó a su lado. Los vegetales colgaban de su hábito. Quiso saludarlo pero un dios menor se lo impidió. El cemento en la idea de que todas las cosas suplantaban al relieve. El sueño transportando la vajilla. La quimera de un encuentro postergado. Todo eran raíces antes que el miedo. El miedo que paraliza las constantes, el miedo que abotarga las consecuencias.
Adolfo Marchena.
Imagen: Raymond Depardon



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dawn dijo
no encuentro una parálisis de los sentidos mas fuerte que el miedo, un texto que he leido tres veces.., me gusta la imagen del aire y el vidrio.
un abrazo querido Okina.
20 Enero 2009 | 03:05 PM