En la habitación trasera

Los tentáculos del pulpo
en la habitación trasera,
donde los niños juegan
a la peonza y las muñecas.
¿Dónde quedó la última
revolución del aliento,
la última tentativa de peinar
las playas en espiral?
Es cierto que las flores
abandonaron el desencanto
y los barcos cobijaron
guirnaldas en sus bodegas.
Los niños saben que los tesoros
quedaron en los libros, retratados
como una madre que busca
el último candado de la memoria.
adolfo marchena. Imagen: Ilse Bing


Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es

jotatrujillo dijo
Preciosos poema con un brillante final donde los libros son ensalzados.
Saludos.
12 Enero 2009 | 06:10 PM