La senda de la salamandra

Principiante de vanidades inconclusas,
se olvidó de la senda de las salamandras
pero la no tortura de almohadas desmantela
todo lo ecléptico y devuelve la charca
del camino, las aguas movedizas.
Dicen que cayó un muchacho pero
en realidad fue una vaca.
Aún se ven sus huesos mientras
en el pinar contiguo las ardillas
traducen los piñones con sus dientes.
adolfo marchena.
Imagen: Ansel Adams

Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es

maria paz correa dijo
soy artista pintora quisera, estar en la pagina blog de artes con misobras para promover.
30 Mayo 2009 | 04:18 AM