A CESARE PAVESE

No siempre. A menudo. Me da por pensar que mañana, hace cien años, nació Cesare Pavese. Que en su diario, luego convertido en el Oficio de vivir, escribió, por última vez; "Todo esto da asco. Basta de palabras. Un gesto. No escribiré más" Me da por pensar que en ocasiones es así pero algo sobrevuela la palabra; el mismo gesto complaciente. Y algo me dice que he de escribir algo más. Aún es demasiado pronto. Las ramas de hace tres décadas siguen crujiendo a mi paso. Me da por pensar que nunca dejaron de ser las mismas. Me da por pensar que un hombre guarda en su maleta los Diálogos con Leucó y unos somníferos y se hospeda en una habitación. Su última noche. Me da por pensar en Hölderlin, Pessoa, Navokov, Vonnegut... Pero será mañana cuando nazca, hace cien años, Cesare Pavese. Me da por pensar en su última habitación. Dicen, la 346. Llaman, pero nadie responde. Me da por pensar en el pájaro que liberé hace cien años. Su canto se demora mientras la jaula de metal se oxida. Me da por pensar en ramas quebradas, en pájaros que escapan, en un hombre que nació mañana, en un hombre que escribió: "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos..." Me da por pensar en la vida, en la muerte, en el trueque y que las lagartijas corretean por las tejas en verano. Me da por pensar en Cesare Pavese.
adolfo marchena.
Imagen: Cesare Pavese

Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es
