SEGUID ESCRIBIENDO, PERO...

Adoro
el café y la tinta que se escurre por entre mis
dedos.
El
abismo incierto que me sacude los cabellos. La cárcel
del
destierro me regala indiferencia de los otros y la
palabra
pura. El verso en los barrotes de mi celda tiene
mayor
fuerza que la definición abstracta y muerta de los versos
de
célebres poetas. Todos son célebres porque se bautizan
cada
día. Yo me bebí el agua de la pila bautismal.
Callaos.
En
el silencio no muere la palabra. Sólo en la vanidad se
construyen
los falsos versos. Seguid escribiendo.
Pero
callad.

Texto: Adolfo Marchena
En las imágenes: Ezra Pound



Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es

amedialuz_ dijo
el cafe y la tinta son el complemento ideal para dejar volar la imaginacion....aunque al tinta ya esta en desuso.
que tengas buen fin de semana
un abrazo
11 Febrero 2008 | 03:34 AM