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La Coctelera

LITERATURA

Recuerda recordar

5 Noviembre 2006

Y AQUÍ SE NOS APARECE, POR ARTE Y GRACIA DE LO POÉTICO, ADOLFO MARCHENA

Eran días de carteo, nada de e- mails. Conocí a Adolfo "aquellos días buscando amapolas bajo los tejados". Él fundó los libros de antologías Factorum. Era tan incomprendido y errante como yo. Aún cándido y puro. A mí la vida ya me había ofrecido su boxeo, a él le llegaría más tarde. Yo intenté abandonar el ring, pero siempre me golpeaban contra las cuerdas; quería mantenerme en pie. La vida me dejó cicatrices que ahora luce él, aunque él tiene rápida cura y su piel se curtió. Él no creía que las cosas pudieran también ser horribles, así que, como yo, que ya tuvo mi advertencia, catartizamos todo en la poesía; él, vagamente por entonces, también en la Poesía Pictórica. Yo con mis ensayos y mi prosa poética, amén de artículos y mil actividades a compartir en apoyo mútuo, primero con Juan Nicho, luego con otros. A veces cobrando, a veces por tan solo ofrendar. Y la ofrenda me dio la espalda una y otra vez, hasta que caí, K.O. Fueron años, fue mucho dolor.
Ambos anhelamos ahora la Nobleza de espíritu; él lo consigue cuando escribe y cuando "es". Yo no dejo de buscarla, pero la misma vida y los mismos golpes me impiden escribir "en bello". Transmuto una sucia realidad, distanciado, como si mi "yo" fuera otro... No podría soportarlo de otro modo. Y, mira, de vez en cuando me sorprendo escribiendo algún poema de amor platónico, siempre el desamor intentando cambiar para que todo cambie, pero ahora con varias Espadas de Damocles pendiendo sobre mi cabeza. Ahora soy, sin serlo, viejo, cosas de haber visto DEMASIADO. No sé nada del mañana, pero sí sé qué pesadillas debo dejar atrás.
Adolfo anda en fase camaaleónica... Yo me metarfoseé en IGUANA. Y sólo busco la paz, la paz, la paz, en un planeta que no me deja EN PAZ.
Aquí estamos los dos, en aquellos viejos tiempos de Factorum, cuando creía en el Amor (cristiano, ahora tengo querencia por lo oriental y los no apegos,sean cuales fueren) como algo realmente posible y ya viviendo en el desamor.

AQUELLOS DÍAS BUSCANDO AMAPOLAS BAJO LOS TEJADOS

no era necesario entrar en cualquier bar,
apoyarse en lo más oculto de la barra
y pedir una cerveza o un bourbon.
el sol se colaba entre las persianas amarillentaa,
largos rayos que se proyectaban en las paredes
y trazaban en ocasiones siluetas de animales
mitológicos al menos para la memoria.
aquella rubia teñida pedía cada tarde
a las tres treintaicinco café y coñac
y a las tres cuarenta otro coñac, ahora solo.
los ojos se le iban iluminando,
esos ojos como un mar revuelto,
como sombra hecha jirones.
cruzaba las piernas
dejando subir la corta minifalda
hasta la altura casi de las bragas.
nunca más tarde de las ocho salía,
cuando el sol se arrastraba por el horizonte,
siempre del brazo de algún viejo trajeado,
corbata, Rolex y estilográfica de oro;
rara vez acompañada de un joven,
aunque eso le daba lo mismo,
a nasie le importaba,
aquellos días en que uno buscaba
amapolas bajo los tejados.

ADOLFO MARCHENA. DE MOMENTO, EN ALGÚN LUGAR

NOS GUIARÁ LA NIEBLA

Para Patricia, si aún vive

Hundes tus sueños en el precipicio.
La duda se besa a sí misma.
Zumbido ahora en tu cabeza.
Se abalanza un estallido (asonante).
¿Las moscas se alimentan de la vida,
o la vida se alimenta de su vuelo?

Ya han venido a buscarnos.
Sin rostro nos muestran el mar.
¿Qué o quién barrerá las ruinas?
¿Qué o quién nos llevará lejos de su hechizo?

Nos guiará la niebla
a una playa desnuda.
Buscaremos antiguos juguetes rotos
muy cerca del miedo.

CARLOS IGUANA. BARCELONA

Servido por CARLOS IGUANA Y...

servido por marchenaescritor 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

locaporlaluna

locaporlaluna dijo

Gracias por estar presente en mi cumpleaños, y por estar aquí, en este espacio que nos enriquece a todos, quienes entramos a leer a LITERATURA somos unos privilegiados, quienes además hemos podido contribuír con ustedes en material, aún más
¿dónde se colocan tantos gracias? el espacio es limitado, creo que el amor no tiene tantos límites...
besotes

6 Noviembre 2006 | 02:59 PM

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Sobre mí

adolfo marchena. Okina (1967). mucho por decir y mucho por callar- leyendo en metáforas de colores Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es
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