ADVENIMIENTO DE LA PARADOJA EN FUNCIONES DE ESPEJO
Si pudiéramos ver nuestra sombra
(el lado oscuro de nuestra naturaleza),
seríamos inmunes a toda infección
moral y mental y a toda insinuación.
CARL. G. JUNG
Siempre existirá la iluminación preclara de quien sentencia que interpretar es “no comprender”; estrategia recurrente de quien cree que “las estrellas están en lo alto” y al espejo no se mira
Pocos son los que verdaderamente estiman a Nietzsche en lo que (re)presenta; no ya como persona o personaje o como argumento formal, sino como espejo que es: reflejo de todos los actos; “enseñanza”- Por defecto o por exceso pero puerta abierta
Campo abierto y visión plena, la libertad es total, las barreras han caído- “La crítica en el acto” ha de ser constante- Ya no tan sólo de lo que vemos; también en lo que sentimos- O mejor, de lo que “somos en circunstancia dada y ante ello”; porque lejos (más al fondo) del escepticismo está el “criticismo”- Y en este Nuevo Lenguaje no importa el espacio-tiempo cuando lo que está en juego es el espíritu
El “espíritu libre”, psique desincrustada, capaz de derribar todas las barreras; quien sabe de su sombra y reflejo; aquél que ha tomado conciencia del “sí mismo” (implicación de todo aquello que no “queremos” ver ni saber y mucho menos pensar; que rehuye la razón, nos incomoda y nos sitúa en conflicto), es consciente de un “aquí y ahora” que es, y del Infinito y su Nada, no por “vacío” o negación, sino por “impersonal” y no antropocéntrico, como un TODO: como juego de probabilidades intercósmico y dinámico- No es cuestión de “resignación en vida” o de esperanza o creencia en “otra”, sino de Asunción en la sin-fin transfiguración de la Misma- Nunca Igual- Y re-haciéndose, re-creándose permanentemente, siendo “artista de sí mismo”, actor y espectador en reciprocidad, es ACONTECER- Por sí creado- No hay nada de que “salvarse” ni “fin último” ni “verdad” ni “problema a resolver”, sólo explosión de VIDA y su imperiosa cohesión
No es tarea fácil; no es tarea fácil introducirse en “el mundo del arte dramático”- A menudo se (nos) aparece el pánico ante lo “entrecomillado”; ante lo que “es y a su vez no es”, en forma y manera tan “incongruente y concluyente”, y puede uno caer presa del abuso de los más burdos maquillajes- “La locura como grado” ha sido habitual- Y “el gusto por romper espejos”
En este punto, nos veremos obligados, si deseamos salir de tal embrollo y encontronazo con esa pared, a reconsiderar la imagen, hallar el equilibrio, (re)unir los pedazos rotos si no queremos perdernos (disociarnos) en este aquí
Y no se consigue sólo con LA RAZÓN- La razón es un hecho y es un hecho que la razón disocia
Quien ha descendido a “los infiernos”, a las fuentes, a las minas o a los hornos, donde se cuece el pan, que poco importa cuál sea la denominación de origen ni en relación con qué elementos se ha llegado; quien se ha (re)conocido como “tal” dando “tales pasos” reflejado, arrostra la representación como “Verbo retroalimentado”- Es decir, como Instinto que se nutre de sí mismo en un Continuo- Y no hay un “antes de” o un “después de”, meros “aportes” racionales que en nada violan “lo inocente”; siempre es Ahora en proceso- Tiempo como Nombre o No Tiempo, es indistinto frente a lo no humano- Que lo es para dejar de serlo
A partir de ese INSTINTO, los pasos se dan en sentido elevado (y profundo), re-inventándo-se; re-descubriéndo-se- Es entonces que se Es; se fluye, “hay posibilidades”- El Hecho deja de ser algo “irremediable y absurdo” y se convierte en un medio- Medio de transformación, transmutación, Arte de Alquimia- Mutación desde lo humano hacia lo suprahumano; desde lo “cognoscente” hacia su propio ensanchamiento e hipersensibilización a raíz de su mirada interna, íntima, esencial- Y así tras las huellas del “yo quiero” para desprenderse de la piel del “yo debo”, y aún más lejos, siempre más allá
Si el “sí mismo”; la plena gnosis de la indivisibilidad entre el Cosmos y su “animación manifiesta” es, en potencia, un poder, una afirmación en el “ahora”, el miedo que ello puede engendrar es la máscara de las máscaras- El “soy” ha de actuar honestamente con su sombra, en compensación implacable- Estoico- No podrá dejarse contaminar, contagiar, por la inercia seductora que engulle, que lucha por dispersar- Esa negación- inercia “centrífuga y no inspiradora”
Resurgirá inopinadamente “aislado”, muy probablemente por voluntad propia, pero todo lo actuante será (re)animado y (re)equilibrado; (re)cobrará “el sentido”- El adentro-afuera definitivo- Ahora sí: “la voluntad de poder”; una rara inspiración
Así el individuo será UNO; único y “unido a un tiempo”- Corresponderá a su percepción singular devenir en esta progresión como “noble” y “crecer” (ya no hay “tutelas”), o desviarse del camino natural y templado y disgregarse, recibiendo a cambio una inconmensurable angustia, vacío y sensación de miseria- Siendo esto último muy consciente, y lo más frecuente, por otro lado
Nietzsche es creador- Como “filósofo lírico”, ante él sentimos, vivenciamos, aquello que expone como un “DEJA VU”: audacia instintiva que huye de la mera retórica de acotadas “escuelas” y de sus límites; que va en busca de “ahí, donde boquean las palabras”; donde el pensamiento se funde con el sentimiento y el sentimiento con el pensamiento- Ahí, donde no está escrito y no hay “dónde” y ya hemos “estado”
En amago- Ignoradas Regiones del mundo de la intuición que forman parte de nuestro “YO-INSTINTO” y que están “olvidadas”- Quien ha experimentado “la voluntad de poder” sabe, maravillado, que el mundo es inyección vital y que debe “atesorar el instante”
Interconexión con (ante) “lo que somos”; entre nosotros y lo telúrico; entre nosotros y lo silente; una “energía origen” capaz de todo tipo de “extraños movimientos” para con nuestro acontecer cotidiano- Algo que “está de nuestra parte”, que es “nosotros”, también
Ya no es “el papel que hagamos”, cómo se observa “la acción”; eso es “afuera”, sólo- Se trata de una prolongación; de un “encantamiento suspendido en-con-desde la obra”, que es un indiviso- Una ofrenda-acogimiento- Una intención no focalizada previamente; algo más profundo que El Concepto y que parece pedir a gritos inmiscuirse, formar parte de la escena, entrelazarse, “ser tejido”- Desde aquí y desde otro prisma; a partir de “cambios de frecuencia”- Una sutil penetración espontánea e inusual- Una especie de captación psicológica poderosísima que, frente a nuestros pobres parámetros de “serpiente que se muerde la cola”, etc., aparece y desaparece, se insinúa, “no se deja ver”, no se muestra totalmente, signo de lo incalculable- Y por evolución “pide ser perseguida”; porque sólo sentimos-pensamos en plenitud (visionamos) a destellos; porque “luego” todo se desvanece, vuelve a “No Compactado”, dejando una amarga estela, sabor incierto, mezcla de “nostalgia desconocida”, frustración e impotencia- De ahí “el poder”: PULSIÓN-ANHELO
No se está hablando aquí de “supercherías”, sino de Existencia; en totalidad; sin cercos que constriñan este “ser y estar psíquico”- No se persigue una quimera o “un sueño”; en todo caso se persigue “adentrarse en ese mundo”; que no es otro que ESTE
Y Nietzsche “entiende e intima”- Aunque locamente poco femenino, resulta un poco “bruja”- En contraposición al erudito, al “hombre utensilio”, al “pequeño hombrecito”, que tan bien retratara Wilhelm Reich... En contraposición y distancia de quien maquina ideas ajenas simulando tributar algo nuevo (siempre ciñéndose a cánones establecidos –por otros-), él no simula, no pasa de puntillas, conoce el “sentido ascendente”; no finge, sobrevuela, abarca, se vierte, se expande- A cuerpo descubierto- Como lo hace un poeta
Y es, así, un “cortocircuito desconectado”; el poder de la paradoja (caldo de cultivo)- Tomado en perspectiva y en frío, se le entrevé cranealmente sofocado en la fragua de caracteres que se adhieran al “flujo”- Y el “flujo” es esquivo, escurridizo, inaprensible, inconsciente e inconcreto; realmente reacio al imperativo categórico, a la “palabra-signo”; amante preciso de LO SIMBÓLICO Habla, entonces, “de más”- De ahí contradicciones y “tendencias mal cerradas” que, tomadas al pie de la letra están más allá de ésta- De este modo, más que “equivocarse”, no dice, “se calla cosas”, no sigue adelante “en lo que interesa”; deja el terreno abonado en lo dicho y en lo no dicho, en lo expuesto por implícito: “aquello que está en el aire”- Desafiante, arrogante, incita a la RE-VISIÓN- Visión y examen del desafío mismo; ofrenda de un relevo- Y ahí, en proyección, la impronta atemporal de lo Poético
Ya Whitman vislumbró “ese silencio que ha de ser atendido”; esa tendencia creadora, por amplificación, de lo contradictorio; esa fértil fusión equilibrada de lo “antagónico”
A propósito de ALQUIMIA: Cuánto de común y complementario hay entre Nietzsche y la poesía Vidente- Los paralelismos son claros- Aquí nos salen al paso, visiblemente, Rimbaud y Artaud, jugando en este tablero: Utilizan “ese idioma”, impelen a la recapitulación; bucean en lo más recóndito en pos de “la quintaesencia”- Más que definirlo, “fijan” el espíritu, y con las piezas certeramente apresadas en las tablas del no lugar, parafraseando a Baudelaire, lo reencauzan “hacia lo imposible”- En acto reflejo.
CARLOS IGUANA. BARCELONA

Imagen: Nietzsche

Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es

laveron dijo
Carlos...nada que decir. Su palabra yo no la hubiera dicho NUNCA mejor. El viejo era/es nuestro espejo que muchos no quieren ver. Espejo múltiple de seres dormidos.
Un beso
laura
PD: saludos a Adolfo...no sé en donde anda, pero quiero que sepa que Litaratura está viva y que hay literalmente muchos Adolfos con él...y por eso lo persigan. Aquí estamos. Somos prueba por fuera de su cabeza.
16 Septiembre 2006 | 05:52 PM