LEICHT ENTFLAMMBARES MATERIAL
(cortesía de Odaliana)
Der Abend servierte sein Licht
wie ein Kellner trübes Bier.
Nur: hier hatte das niemand
bestellt und auBerdem hielt
er es schief, als er vorbeilief
an unserem Tisch, rutschte
es vom Tablett mitten in unser
Gespräch, das kühl, glatt
und leicht brennbar war.
Ich fragte sie gerade, was
sie denkt und sie sagte: Das
verrate ich nicht. Der Abend
verschütt
ete sein letztes Licht
aus Fenstern, Fluren, Korridoren.
Er hatte hier nichts mehr verloren
und taumelte davon, eingeschnappt
und ausgelacht. Die Nacht knarrte
in ihrer jacke aus brikettschwarzem
Leder un jeder irrte durch diesen
Garten umher wie blind. Sie küBte
mich und ich war froh, weil Küssen
und Verraten ein und dasselbe sind.
***********
MATERIAL FÁCILMENTE INFLAMABLE
La noche sirve su luz
como un camarero cerveza turbia.
Pero: Aquí nadie la había
pedido y además la sostenía
inclinada al pasar por
nuestra mesa, se deslizó
de la bandeja en medio de nuestra
conversación que era fría, lisa
y fácilmente inflamable.
Estaba preguntándole qué
pensaba y dijo: eso
no lo revelo. La noche
derrama su última luz
desde las ventanas, los pasillos, los corredores.
Aquí no se le había perdido nada más
y se fue tambaleando, picada
y burlada. La noche crujía
en su chaqueta de cuero negro de
briqueta y cada uno erraba como ciego
por este jardín. Ella me besó
y estuve satisfecho porque besar
y traicionar son la misma cosa.
Helmuth Opitz
(Ángel en otoños con naranjas, 1996)Traducción:
Hella Kluge
Alexis F.
Imagen: Hellmuth Opitz

Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es
