ADOLFO MARCHENA, DESNUDO, SE DESPIDE
No por eso, Literatura, se despide. Soy quien dice, yo, Adolfo Marchena, que ya no publico más en esta página. Yo puedo ser su director o como se defina, pues acá todo se define, somos comerciales o comerciantes y ni lo uno ni lo otro. Ya lo fui de muchas maneras. Y ya me cansé de intentarlo, de buscar fuentes y derribar alambradas. Y esto sólo me causa más espera y ya los teléfonos no suenan ni las cartas llegan. Y ya estoy cansado de esperar lo que la lluvia trae sin nada, agua bajo paraguas que no tienen agujeron, tan linda la lluvia. Ya me dijeron tres más dos cinco. Y al cabo le di vueltas y después de mucha cábala me percaté de que efectivamente, así era. Y escuchando a Francís me dije, sí, "abrázame, como una noche de invierno en Noruega, tu manto de escarcha, tortura de vida, no me dejes solo, que ahora soy tan pequeño... abrazame..." Ya bregué con muchas causas, con pocas nadas y al final me encontré con quiebros. Ya publiqué demasiado. He historias que a nadie interesaron pues nadie quiso escuchar pensando que distribuía folletines en buzones. Pues bien, propaganda de compresa y condones que se quedan ya caducos. Ya fui monotemático. Así que me retiro, ya que por ahí me publican, de vez en cuando, de modo que quien quiera ya me leerá, por ahí, de vez en cuando. Acá ya publican otros, en Literatura, publicarán, ya estoy orgulloso de ello: de Pasarín, de Jácquelin, de Bouza, de María José, de Klutang, de Laura, de Pascal, de Irurzun, de Panero, no sé, de todos esos lobos, de León, de los que vendrán, ya fueron llamados, muchas llamadas, mi aullido, querido Ginsberg, ya fue lanzado. Dí tu algo, que ya no digan más veces, lo que fue perdido:
"El teléfono -es triste decirlo -reposa en el suelo -no tengo dinero para que lo conecten-
Quiero que la gente haga reverencias al verme y diga él tiene el don de la poesía, él ha visto la presencia del Creador.
Y el Creador me dio una dosis de su presencia para satisfacer mi deseo, como también para no defraudar mi anhelo de él.
Berkeley, 8 de setiembre, 1955
Todos o todas piensan que saben que todos sabemos. Sí, dentro pensamos que todos sabemos. Cierto. Somos monstruos y también demonios. Y demonizamos. Y luego nos convertimos en ceniza. Y César Augusto me dijo, mirándome a los ojos cómo se transportó el fuego. Sólo le digo que siga siendo. Ya lo sabe. A la gente le digo a los ojos con una sóla palabra, no valen tonterías, valen colaboraciones. Yo no voy a volver a contestar, será Literatura, quienes quedan, que son muchos, yo me retiré, ahora mismo a las cuatro y doce hora okiniana. Como ya lo hiciera hace cuatro años. En aquel 2002, en aquella entrevista. Ahora, es cierto, y puede leerse, tiene, Alborada, para quien soy corresponsal una exclusiva. No sea esto un hecho hedonista, que eso ya lo tuvieron. Lo que quiero decir es que doy mi palabra a quien lucha realmente. Y Mari José me ha demostrado que lo hace. Acá ya bregué con cierta periodista, de quien espero respuesta, pero no, todo, en este mundo es humo de respuestas sin sentido. A quien dices la verdad, se le cae el culo, a quien eres sincero, se les caen las medias, los calcetines, me es lo mismo y cuando das, se creen que pides. De modo que me retiro, se estaba mejor. No quiere decir ello que no siga publicando, acá ya no. Ni mucho menos. Porque las letras siguen en mi. Pero regresé y en nueve meses, un embarazo, me di cuenta de que todo es lo mismo. En todas partes, de modo que sigo y seguiré trabajando donde no me vean que es donde mejo me encuentro. La vida es lo mismo. Lamento y engaño. Y ya no quiero más de lo mismo. Prefiero solo y seguir camino. Quien quiera que colabore, está en su derecho o en su defecto. La página ya está hecha y si algo he conseguido, sea bienvenido. Se queda en manos de mucha gente. Ahora, contesta mi íntima amiga de Córsica Jàcqueline, que pudiese ser Ferro, o José Luis o cualquier otro u otra, será Jácqueline, aunque sea mi correo, le dejo mis claves y resulta además más hábil que yo y domina mejor el lenguaje. Las imagenes me da igual. Y todo, es imagen. Palabra, nos viene. Orgamos, también los fingimos pero podemos superarlo. Todo es superable. Yo, me las piro, que bastante tengo con escribir. Y en los dos últimos cuentos, que nunca lo hice, para niños, para dos niñas en este caso, me di cuenta, de que estaba haciendo, el gilipollas con personas que buscan lo inacible, pero no ello, el pelo tonto de un sobaco. De modo que sólamente agradezco todos los buenos comentarios que he recibido. Y de verdad os digo que esta página sigue, que hay mucha gente detrás, pero a mi me llegó el momento de decir hasta luego, vuelvo al mundo impreso. Jàcqueline, el resto y ojalá todos los que vengan, buena suerte, yo puedo estar por ahí, pero no me pidás colaboraciones, o esperad otros cuatro años. Y ahora me costará encontrar una imagen.
Gracias a todos y a todas, ha sido, de verdad, un placer.
Vuestro amigo.
adolfo marchena. Okina
Imagen: Willy Ronis

Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es

locaporlaluna dijo
Valga la redundancia, sólo te he leído desnudo desde que te descubrí.
Si fue tarde? no, no creo en esas cuestiones del "si hubiera..."
Pero desde mi humilde lugar, un agite de pañuelos de la buena bienaventuranza, poeta, por donde andes, sueñes, leas y escribas,
Si algo existe en el mundo más resistente al lavado, es la poesía.
Gracias por tu amistad y por contribuír a la grandeza del idioma. Abrazo desde Uruguay!
2 Agosto 2006 | 04:40 AM