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La Coctelera

LITERATURA

Recuerda recordar

22 Julio 2006

LAURA, VAMOS A SINCERARNOS

Mi querida niña, hoy me enseñaste muchas cosas y después de que escuchase se va, se va, se fue, y me dijeran dáme calambrazos en el vientre, supe que tenía que ser humano yo un puto poeta o un crítico o director de revistas. Pues fui muchas cosas y no fui nada. Y ya me gané y también di. Y al final te das cuenta que eres lo que pretendes. Quiero decir que puedes ir por el mundo con corbata o con unas simples bragas. Acá hoy me llegó una foto inédita, pero importa. No. Sin embargo, conocí a Laura, una niña colombiana de siete años que me enseñó más que cualquiera. Es la hija de una colombiana, camarera, de un bar, donde yo, me pierdo, para que otros escritores no me vean y tomo una menta y charlamos, sencillamente, de cualquier cosa, como puede ser, el tiempo o cómo nos sentimos. Y hoy, que estuve con mi prologuista, José Luís Martinez de Yuso, mejor persona no vi, conocí a su hija. Me acerqué, pues todos sabemos que los camareros tienen que corresponder a la clientela. Yo no soy maestro pero me presenté como maestro. Ella dibujaba en la contraportada de un periódico que dice: Injusticia romanos sacrifico libertad. La construccion de un mito nacional. Con su mano izquierda trataba de hacer un dibujo. Acá antaño cuando hacías eso, la mano izquierda, te la ataban. Yo la dije, qué pintas. Y así jugando, ahora tengo el periódico, lleno de dibujos, pintamos, juntos, soles, estrellas y sobretodo gaviotas. No sé el motivo, pero quiso pintar gaviotas. Si uno quiere entrar en el mundo de ellos estamos perdidos. Cuando me despedí solamente le dije quieres que sea tu maestro, de lo que sea. Sólo me dijo que no. Me contestó que deseaba que fuera su amigo. Y me besó en los labios. Marcela, que es su madre, atendió a todo, con ojos de cuadro de pintor que elabora. Y pienso que somos estúpidos, yo el primero, porque esta niña, Laura, pintando con su mano izquierda, es capaz de decirte, más verdades que nadie y por suerte, ahora tengo sus soles y sus gaviotas.

Adolfo Marchena. Vitoria

Imagen: Gaviotas

servido por marchenaescritor 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

laveron

laveron dijo

y justo, justo...se llama laura. jijijiiji...
sos tan lindo! (paf, me salió del alma)...
así son los niños...creo que vos también.
un beso!!!!!
laura

22 Julio 2006 | 01:59 AM

Rojopasion

Rojopasion dijo

Es el escrito que más me ha gustado. Los niños son, desgraciadamente, los unicos que realmente son sinceros y dicen todo lo que realmente piensan, sin atender a consecuencias... Ojala todos fueramos niños, o borrachos... Un saludo

22 Julio 2006 | 02:22 PM

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Sobre mí

adolfo marchena. Okina (1967). mucho por decir y mucho por callar- leyendo en metáforas de colores Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es
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