DEL EXODO A OTRO LUGAR MENOS OXIDADO
y ásí marchan esta legiones
tan bellamente partieron decoradas
en retirada quisieran a su camino
un bar cada dos metros una cerveza
a cada paso. lo mismo cuarenta metros
hacia adelante, da lo mismo al fin
y al cabo, ya los huesos como bandadas
de elefantes chocando unos contra otros,
da lo mismo, los huesos como hebilla
de cinturón, a punto de partirse
contra una cadera que dibuja un cículo
inconcluso.
¿No quedará quien diga?
esta es la consecuencia.
a inaugurar una botella para no ser
consumida, sobre una mesa de apetitos
escondidos, a intercambiar guijarros
lanzarlos luego a la cabeza
escupitajos al aire que caen
sobre tu propia frente, descansar
para no haber descansado.
levantarse de una vez por compensar
la falta de destinos, y si es preciso,
partirse el espinazo, no queda más
remedio, las legiones ya desandan,
plancha tu propia camisa,
repasa tu propio cabello
y si puedes
plantea la probalidad de las vocales
entre nariz y culo,
tal vez despierten de su sueño.
Adolfo Marchena

Imagen: Estela Zariquiegui

Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es
