CON MÁS MIEDO QUE ESTUPOR
Y te levantas y te das
cuenta
que puedes decir,
se supone
Y algunos piensan
que no tienes nada que decir.
Puedo decir desde la A hasta la Z.
Política, sexo, pornografía,
amor, locura, decadencia.
Y si lo pruebo todo
y si esta orgía me condena
a un manicomio psiquiatra
cárcel inquisición al juez.
Y el abogado acusador
con peluca blanca de algodón
me llamará cabrón
y a mi ya condenado por locura
me importará un carajo decirle:
picha floja, sin sustancia,
asusta niños mujeres hombres
perros, bandera muerta.
Porque dije, según la acusacion:
Acércate a mi cariño, se me
está poniéndo dura,
andabas por el cuarto
danzando desnuda mostrándome
todo un bosque enamorado
de su clítoris.
Y con tu mano mi cerebro
se trasladó a esa perdición
que lleva el hombre,
mirando al suelo,
como si buscase colillas.
Y tus labios la atraparon
y me olvidé del resto.
Bueno, sé que broto algo
y que gemiste.
(mi lengua llegó a tu océano)
No sé si yo grite.
Claro que también dije:
No existe la probabilidad
en esas cuentas inexactas
con que jugáis, no importa
las siglas con que se envuelvan
vuestras viejas glorias,
sabéis que habeis conseguido
acomodar a la clase media,
pero os disgusta el NO
contudente
de aquel que no os llama
amigos.
Besar vuestra bandera,
eso pretendeis,
no, no haré eso.
Un país que menosprecia
a sus hermanos no merece
mi consideración.
Hay está ese continente,
no me valen vuestras
visitas de cortesía.
Y todos se enfurecieron.
Y seguí diciendo cosas,
tambien de amor,
alguna estupidez,
como eres linda,
flor que no amarga el paladar,
y una vida por delante,
si fuesen dos serían la misma.
Pero no les convencí.
Mi amor no les estremeció.
Les gustó más lo de polla
y coño y todo eso.
Ya me tenían atrapado,
pero no sabían que en un manicomio
todavía queda la palabra.
Y me sentenciaron.
SENTENCIA.
Siglo XXI.
Culpable por palabrerío indecoroso.
Reclusión en el Hospital Psiquiátrico
de Santa Agueda.
Tiempo indefinido.
¿Tienen usted algo que decir?
Me preguntaron.
Me quede callado.
Porque esperaban que les mandase
a tomar por culo.
Simplemente por eso.
Y no deseaba complacerles.
Adolfo Marchena
imagen: Braque

Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es

laveron dijo
este....tenemos algunas cosas que contarnos...me parece.
un beso gigante!
laura
11 Abril 2006 | 07:44 PM