MERCANCIAS ROBADAS
YA tu cuerpo se me antoja
un emjambre de abejas disfrazadas
de amapolas y ahora fumo esa sustancia
prohibida que nunca hizo mal.
TAL vez tenga tu nombre,
tal vez el destino de los alaridos
ausentes. Entra en mi como tú
cuando puedes evadirte de las rendiciones
que causan tus derrotas.
FORJAS oxidadas nos dicen que algún
dia alguien vivió aqui.
He buscado en los anaqueles
y he enontrado una historia
de un hombre que leía hitorias de amor
y comia serpientes.
QUIERO entrar en tu cuerpo
con mis mercancias robadas.
RECORRER tus autopistas
sin miedo a que me detengan.
NO, ya no tengo miedo.
MI descaro es placentero.
TODOS, siempre, en algún momento,
sacamos a alguien de quicio,
tal vez sea una virtud.
EN todo caso, vayamonos de esta locura
que el mundo nos impregna,
amenazante estiercol mal revuelto.
SEA con un beso o el abrazo
que no supimos entender la noche
en que la planta nos miraba a los ojos.
Adolfo Marchena

Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es

Perla dijo
linda poesia...
Aun guardas la que escribimos juntos?
No te he visto despues de eso....
Sigues bien...
1 Marzo 2006 | 08:49 PM