POEMA QUE ME DICE DONDE
Me lo dijeron y me lo repitieron.
Deja de decir, lo hallado,
lo encontrado,
uno no entiende cuando
le dictan deja de decir.
Igual que un interrogatorio
en los espejismos del desierto.
¿Directamente?
Así como a los ojos
te mira la cobra.
Planean mi distancia en tu foso
del castillo del rey Ricardo donte
tú y yo nos escapamos y nos quedamos
dormidos, bajo estrellas esdrújulas.
Cerca del foso,
Tal vez en el foso.
Sucede la noche
y la mañaba dice: basta.
No en proclama,
no en declive.
Conoci la libertad,
como la canta Calamaro.
De sabor verde y color a tarde
en que nadie mira y todo se pierde.
Esí sí fue un gran poema.
Porque nadie mirada.
A pesar de las farolas.
Encendidas como ojos de pantera.
De las calles de Brassäi.
Y si la claraboya de mi ático
no dejaba entrar el agua,
un dia, pronto,
la primera gota,
se aproximará a mi rostro.
Adolfo Marchena

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