VOSOTROS QUE MIRAIS A OTROS LADOS
Dejando transcurrir la hora eterna
que os otorgue hablar con vosotros mismos
un instante, un solo insante,
para escuchar vuestra propia voz
un solo instante,
como cortarse las venas
para sentir la muerte,
para ver esa luz al final del túnel
y retomar justo a tiempo
de que vuestra amada
regrese a casa y os escuentre
tirados sobre un charco de sangre.
En ese momento preciso sentiros
seguros de algo, de que la vida
es una pincelada sobre un lienzo,
un un papel en blanco,
un escorzo en la Capilla Sixtina,
un ahora que puede convertirse
en un siempre, una duda que puede
convertirse en una certeza.
Y en vez de eso, en vez de parad,
por una vez, por un segundo,
y romper todos los relojes de la casa,
detetiendo todos los relojes de la casa,
deteniendo el tiempo que nos consume,
miráis hacia otra parte, hacia un televisor
que emite programas donde los ricos
se ríen de los pobres y los pobres
aceptan su pobreza.
Adolfo Marchena

Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es

laveron dijo
menudo hallazgo!!!
hoy lo encuentro...y lo sigo
saludos
laura
PD: en mis archivos de poesía: Una sola vez/miles humanos/una sola vez
12 Diciembre 2005 | 04:15 PM