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La Coctelera

LITERATURA

Recuerda recordar

12 Diciembre 2005

EN LA TRINCHERA

1. HAY BARRO A AMBOS LADOS
Dijo Pavese que 'la poesía es una forma de defendernos contra las ofensas de la vida' En la vida se nos ofende de muchas maneras. Pero eso, en ocasiones, no depende de nosotros mismos, como no depende la lluvia o ni siquiera a veces un amor que se nos cruza a la vuelta de la esquina y no volvemos a contemplar, su paso, como frágil momento que se nos escabulle. Y al cabo de los años, en esa retrospectiva que la intuición nos dicta, nos preguntamos -acaso ilusión-,pudo convertirse, en ese techo que nos hizo detenernos. Por una vez en nuestra vida. Pura filosofía, podéis pensar. A veces necesaria. En este apartado que se irá estructurando por capítulos, voy a desgranar lo que ha sido mi vida literaria, artística, pictórica. ligada en todo momento a mi condición humana. Porque no existe una sin la otra, por mucho que nos quieran separar la carne de la uña. Desde el comienzo, desde que comenzase a escribir, hasta que me aislase allá por el año 2000. Lo contaré todo, sin prejuicios ni temores ni nada que me conduzca al arrepentimiento. Eso es algo que superas con el tiempo. Para bien o para mal. Muchos opinaràn que es un acto de hedonismo, tal vez alguno o alguna opine que pretendo liberarme de algún fantasma, tal vez del pasado. Pero ni lo uno ni lo otro. Tengo 38 años. Demasiado joven para unas cosas, demasiado viejo para otras. Pero después de tres años de aislamiento voluntario me siento en la necesidad de transmitirlo, de plasmar mi sentimiento y mis hechos, incluso mis pensamientos. Con todas las consecuencias. Desnudarme ante ustedes, mujeres y hombres. Porque amo la libertad sin cortapisas y el hecho de ser libre y humano. Porque he vivido demasiado y quiero seguir viviendo, si me lo permiten. Y quiero trasladar esta experiencia si me lo permiten, de un modo gratuito -trilada frase- sin pedir nada a cambio (eso lo hacen los políticos y los jueces) como siempre lo he hecho. Es una norma. Hay quien escribe diarios, como Manuel Alberca (buen diarista) hay biográfos, hay costumbristas. Yo no pretendo ni una cosa ni otra. Pero quiero dejar bien claro que todo lo que voy a trasladar en la trinchera es verídico y real. Y siempre se podrá comprobar. Hay prensa que lo demuestra. Y siempre os podéis poner en contacto conmigo para cualquier aclaración o pregunta concreta. Mi correo como sabéis es adomarchena@terra.es. Os aclararé siempre cualquier cuestión. Mi dirección, artículos de prensa, etc. Para eso, me iréis conociendo, soy una persona abierta. Y así será mi trinchera. Pese a que una trinchera es un lugar, no muy dado a ello. Lo ue fui, los enemigos que me cree, mi exilio, mi regreso. Muchos escritores dijeron que debiéramos escribir de una manera anónima. En cierto modo así podría ocurrir, tal vez. Pero acontece que tenemos, guardamos una identidad. Y escritor y autor van ligados. Somos inseparables. Como esa especie de aves que cuando uno muere lo hace el otro.

Después de deambular por mil pisos, habitaciones, parques, jardines, ciudades, ahora habito una habitación de apenas doce metros cuadrados. Alberga una cama apoyada contra la pared. En mi pared un poster que conseguí en una feria de antiguo de la película Casablanca, de Bogart y Bergman. Al lado una gran bandera con la figura del Che con una frase que dice: Hasta la victoria siempre y en pequeño una frase; 'muchos me definiran de aventurero y lo soy, mas de aquellos que arriesgan la piel para demostrar las propias verdades' Estanterias repletas de libros. Música de todo tipo. Barroco para cuando escribo, cantoautores como Jorge Drexler, uruguayo de quien conseguí un concierto en Montevideo en un teatro, inaugurado en el 2004. Papeles por todas partes y mi fiel e inseparable portátil. Mi vida actual trascurre entre las letras, los paseos cotidianos, alguna charla, peliculas que me distraen, cuando la cabeza no me rinde o la espalda se me carga demasiado. Revistas, suplementos, bases de certámentes, fotografías pegadas a la pared, alguna de Man Ray, por ejemplo. En el desorden de mi orden reinael equilibrio de mi mente. Se alza todo el esplandor de mi pasado y las ruinas también de aquello que me condujeron muchas veces al punto casi de la destrucción. He pasado por hospitales (no hasta el extremo de Leopoldo Maria Panero), por comisarias, controles, por situaciones que iré desvelando y que espero desvelen algo, pues supongo, toda vida, desvela algo. En todo caso la vida de un escritor, de una persona. Las ideas, sus motivos. Lo que yo siempre digo cuando un amigo o una amiga me llama diciendo, me siento caer. LUCHA. Es mi respuesta. ¿Vanal? Porque nos enseñan que rendirnos es la práctica habitual en cualquier campo de nuestras vidas. La literatura me ha enseñado eso; a luchar Frente a mil fracaso y una docena de victorias. Y pienso continuar. Recuerdo una fase de Henry Miller; 'sólo tienes que llegar al borde de la desesperación para que las cosas empiecen a salirte bien'

Como una vez hiciera con mis artículos no pienso callar, ocultar, a pesar de que en muchas ocasiones no gustase mi contundencia. He pasado tres años en silencio para volver con la palabra repleta de futuro, palabras que setencien como en ocasiones sucede con el amor, os sonará, porque una vez un poeta dijo algo parecido, fue Celaya. Me viene a la cabeza la obra de Sylvia Plath (1932-1963) un clásico de la literatura inglesa cuyos libros son casi todos póstumos. Su final fue triste, unos lo han definido de disparatado suicidido. ¿Existen finales disparatados? Tiene un verso que dice: ¡Qué superior es el ahora! Pertenece a su libro Ariel, considerado su obra maestra. Eso dicen los críticos. Y eso viene a colofon porque me viene a la memoria, hace años, una comida en Rivas VaciaMadrid, invitado por el crítico José Luis Morante (de todos y cada uno hablaré más adelante). Me alojaba en Madrid en una pensión de mala muerte. Recuerdo que cuando regresamos, de madrugada, no muy tarde, en el portal, los yonkis se inyectaban y nosotros, Manuel Moya y yo subimos a la habitación y nos encerramos por dentro. Nos asomamos al balcón. Y contemplamos las luces de una ciudad que parece no dejar de respirar. Veníamos de estar con Isla Correyero, autora de la antología Feroces (hablaré de ella, o de ambas) publicada por DVD. El caso es que en esa comida me tocó sentarme al lado de tres jóvenes escritores y un escritor de cierto renombre de quien ni siquiera recuerdo su nombre. He de decir que conozco y desconozco. Y conozco la vida y obra del escritor Bukowski. La he estudiado largos años. El caso es que el tipo se puso ha hablarles como un entendido cosa que me percaté era incierto. Algo que no pude soportar. Ya que no acepto la presunción y menos que se jacten de aquellon que empiezan en estos derroteros. De modo que directamente le pregunté si había leído una obra suya, de Bukowski, a lo que me contesto que si. Y yo le respondí que me acababa de inventar aquella obra. Silencio. Los jovenes comenzon a dialogar conmigo, que hasta entonces había permanecido en silencio. Les advertí sobre los riesgos editoriales, aquellas que cobran, por ejemplo, los mercaderes, los que van de jactanciosos. Por mi parte nunca he hablado de algo que no sé, ni lo haré. En todo caso me limito a escuchar, creo que es un buen método. Pero siempre si, contrastanto. Analizando mentalmente. Buscando luego y rebuscando. Leyendo y analizando una nueva obra. Que te puede llevar al agrado, a la decepción, a lo que sea. Ma sucedió con Lolita de Navokov o con Martin Amis. Pero nunca te fies de la primera palabra, haz caso de tu intuición.

Provengo del mundo impreso, concretamente de las revistas y de los fanzines. Conozco las imprentas, su olor, el gramaje, las tintas, los métodos. Aunque los dejase atrás tiempo atrás. Era reacio al mundo digital. Adoraba las cartas, la correspondencia. Hasta que mi buzon fue quedando vacío. Así que me puse al día, di cursos e ideé este blog, del que cada día estoy más satisfecho, si he de ser sincero. Despues de lo vivido para mi esto resulta una segunda etapa. Lo mejor, nuestras mejores ideas, en mi caso las literarias, llegan por las noches, y esas nunca quedarán escritas. Tampoco me importa. Escribieron Las flores de Mal. ¿Una gran obra? ¿Qué opináis? ¿Dónde quedan Rilke, Mallarmé, Pessoa, Ezra, el mismo Lorca o Neruda? Un verso, uno solo, puede valer lo que una obra.

Escribir para vosotros y vosotras lo que fue mi vida, lo que me enseñó, lo que aprendi, y desaprendí, lo que me desafraudó. Así pués surje esta trinchera. Hablaré de mi infancia, de mi primer poema, de cómo se gestó mi primer libro, de congresos y recitales. Revistas y el Café Caruso, donde pase muchas noches escribiendo, juntándome muchas veces con otros autores, músicos de jazz, pintores, escultores, etc. Lo que yo defino como mi etapa de bohemia. Espero que sea vuestra trinchera, mi trinchera.

Adolfo Marchena

servido por marchenaescritor 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

urbano

urbano dijo

Horacio, el de Rayuela y El Lobo Estepario vienen a mi mente como si los estuviera leyéndolos en plumas de otros, sólo que ellos, de ficción aparente, se traducen en ti real, puro, simple, tangible aunque lejos.
Adolfo Marchena, escritor, amante de la música y de los buenos filmes.
Un día te veré al otro lado del río, como dijo Drexler, y pasarás como pasó el Che... enlaza tus citas para poder pasar por donde has pasado y que el tiempo haga de las suyas también con nosotros.
Un cariño amable para ti

13 Diciembre 2005 | 04:12 AM

xxx

xxx dijo

El que dice la verdad no tiene nada que esconder.
Con cariño.

13 Diciembre 2005 | 09:40 AM

Rosario

Rosario dijo

Aprecio mucho, más de lo que imaginas, la seguridad con la cual te quitas la máscara y simplemente dices "este soy yo"... No me gusta el Ché... ni el disco de Drexler (sólo "al otro lado del río")... sin embargo adoro el cine (Casablanca, entre copas, Habana blues, Ray... y un largo etc), la literatura, la pjntura, y sobre todo la honestidad de invitar a quien quiera pasar a tu trinchera. La visitaré con frecuencia... Gracias por abrirnos la puerta, e invitarnos a pasar.

13 Diciembre 2005 | 10:05 PM

ana miércoles

ana miércoles dijo

Hola, fan de Chinaski!

¿Sabes?, él (Hank) se reía bastante más que tú.
Perdona la desfachatez.
Llevo un par de horas leyéndote y aún no he decidido si eres un tío valiente o sólo alguien rematadamente exhibicionista. ¿O ambas cosas?
Condenadamente triste, desde luego, sí que eres, titi...
tan herido, mmm, y todas esas insinuaciones de índole épico-psiquiátrica a cerca de tu pasado...Está claro que necesitas hablar...pero no sobre Sylvia Plath, por favorr!!!
En fin, repito, perdona la desfachatez. Ya lo sé. No te conozco. Sólo he pasado fugazmente ante tu gabardina abierta, jeje, apenas he echado un vistazo a tu arsenal.
Unicamente, permí teme, a ti que abres al mundo tu trinchera, invitarte a que emerjas tú de ella, sin bayoneta calada, sin batería antiaérea, por favor.
(Ya lo sé, todo esto último rima asquerosamente, ha sido fortuito, lo juro)
Y ya me callo, vale.

16 Diciembre 2005 | 06:41 PM

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Sobre mí

adolfo marchena. Okina (1967). mucho por decir y mucho por callar- leyendo en metáforas de colores Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es
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