VIAJO EN PUPILAS DORMIDAS
Hombres con largas capas,
mujeres con largos abrigos
y niños y niñas que todo lo tocan
y perros que se ovillan
bajo bancos de piedra.
Hay un sonido que recuerda
el golpe del viento en la fachada,
el hacha que sesga los troncos,
los dientes chocando en el frío.
Huele a humo, a carbón encendido,
a secos orines de mendigos
que un día fueran
No sé.
Que un día fueron.
Como fuímos nosotros antes del viaje.
Largas venas de acero
en la geografía perdidas.
Ciudades, pueblos, aldeas,
todo cabe en un mapa.
Viajo en pupilas dormidas,
a contra corriente,
esperando
la señal de tus labios,
de tu único beso,
en un cristal oxidado.
Adolfo Marchena

Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es

el divan de lo efimero dijo
Los besos más sabrosos son los robados, los solitarios no son únicos son imaginativos por lo que nunca serán, los oxidados se me perdieron en un cristal.
Me gustó. Perdón mi petulancia.
29 Noviembre 2005 | 07:21 PM