BAR ADENTRO
a Charles Bukowski
Entro en el bar.
Dos años sin entrar en el bar de Dario.
Cuánto tiempo, me saluda, lo de siempre.
No, le respondo, un refresco de limón.
Los cojones, pero si eras un puto borracho.
Lo he dejado y no preguntes.
Vale, vale
Veo que aqui todo continúa igual, le digo.
Si, todo continúa igual.
Se me acerca Sara.
Nunca tuvo mal cuerpo.
¿Para cuando ese polvo?
Sabes que para nunca, le respondo.
No cambiarás.
He cambiado, ahora no bebo.
No jodas.
Mira, le digo mirándola a los ojos,
quiero ver la realidad, sentirme libre
y no acabar tirado en cualquier esquina
sin recordar a la mañana siguiente
quien me ha zurrado o a quien
le he zurrado.
No sé qué decirte, me contesta.
¿Quieres que vayamos a comer?
Nadie me ha invitado nunca a comer.
Pues vamos 
Así que salimos y subimos al coche.
El día es hermoso y Sara lleva un vestido horrible.
Pero eso no cambia las cosas.
Sara siempre se portó bien comigo.
Y esas cosas no se olvidan.
Adolfo Marchena
(el poema continua con Bar Adentro II, III y IV)

Este blog, más una revista virtual, acepta colaboraciones en todos los géneros literarios. Los podéis enviar a: adokessedy@yahoo.es

Ivan Malevoski dijo
No me parece que no sepas manejar las imágenes.
De hecho no me parece que te haga falta. Las usas
perfectamente. O al menos a mi me gusta el resultado.
Es un honor haber recibido tu Mail, Adolfo,
Cuenta conmigo para lo que quieras en cuanto
a atentados culturales, retiros antiespirituales,
recitales a viva voz en cal viva, Retrorecitales mancillantes
y todo lo demás que se nos ocurra :)
8 Noviembre 2005 | 10:00 PM