
Me venía rondando por la cabeza, hace ya algún tiempo, que en el blog de Literatura (http://www.lacoctelera.com/marchenaescritor) publicasen nuevas firmas, no sólo la mía. Bailar cualquier tipo de música al ritmo de las letras. Forjar también un nexo de unión con otros creadores y creadoras, bien provengan de otros blog, de Asociaciones Culturales u otros escritores y escritoras conocidos por mi etapa en el mundo impreso. Autores y autoras de cualquier parte del mundo. Un mestizaje cultural que nos conduzca a otro tipo de idiosincrasia. Por ello me he decidido a inaugurar esta I Convocatoria-Antología Literatura. Desde luego que no es un premio literario al uso, donde te piden una extensión determinada, currículo, fallo del jurado… en un díptico a cuatricromía subvencionada por algún organismo o alguna editorial de renombre. Supongo que no estamos aquí para eso y no es mi pretensión, desde luego, puesto que aquí no se trata de ganar, cuyo contrario es perder, se trata de unificar y de conocer lo que para muchos puede suponer un anonimato. En lo que defino como las dos vertientes creativas, que abarcan desde los escritores (creadores en general) hasta los editores, sin olvidarnos de los críticos literarios. Para muchos –o en la mayoría- todo supone un negocio donde el marketing es capaz de convertir a Caperucita Roja en la mejor de las misses. Aquí no se trata de eso, de competir, no; viene a ser como una especie de encuentro, donde y al margen de los gustos de cada lector consolidemos una antología digital. Considero también que es una buena manera de cohesionar, de difundir la obra y, por supuesto, conocer a otros autores. En dicha convocatoria se aceptan todo tipo de géneros; poesía, relatos breves, cuentos, ensayos, pensamientos, micro-relatos, artículos, en fin lo que cada cual escriba o desee. En muchas ocasiones, tal vez demasiadas, hacemos algo para recibir una compensación. En este caso se trata de escritores y escritoras, provengan de donde provengan, que deseen formar parte de dicha antología que se irá publicando cada dos días, según la extensión, entre dos a cinco autores, en función de los textos recibidos, hasta que la demos por concluida.Se tendrá en cuenta que los textos tengan un mínimo de calidad y en base a la extensión se publicará más de una obra por autor de modo que la antología quede más compacta y heterogénea. En este sentido todos tenemos un gusto, incluso un icono, bien se llame Henry Miller, Cortazar, Bécquer, Bukowski, Emily Dickinson o Kafka… Como dijera en el poliedro, aún pesa sobre mí el papel impreso, desde que dirigiese mi última revista, para quienes no leyesen dicho poliedro, Factorum, en 1997. El único premio material que puedo ofrecer es dicha revista, dedicada, lo cual no es mucho, pero si la muerte me inmortaliza, supongo que se cotizarán al alza. Esta es la propuesta y esperaremos el resultado. Como dije podéis enviar cualquier género indicando vuestro nombre o seudónimo y lugar de nacimiento. También podéis indicar la dirección de vuestro blog, si lo consideráis oportuno, al igual que un breve curriculum literario. El plazo concluirá el día 15 de noviembre.
La dirección a enviar es: adomarchena@terra.es indicando en el asunto I CONVOCATORIA-ANTOLOGÍA LITERATURA.
Y espero vuestra participación para que esta propuesta no se quede en nada y confeccionemos una gran antología de los que dormimos y en ocasiones soñamos con libros. Y no sabremos su futuro hasta verla publicada. Hemos de olvidar la palabra utopía en algún momento, como Jorge Luis Borges dijera: “Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”, la tierra ya fue plana en un tiempo no muy lejano.
Un saludo para todos y todas.
adolfo marchena. Okina. Vitoria. (España)
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Me recuesto a la sombra de la nevera. Hace calor y el sudor desciende por la frente. Me seco con la toalla que compré en un mercadillo. Blanca como la espuma de una ola, también como la espuma de tu boca. Surge cierta melancolía en este fresco apoyarse en la nevera. Busco imágenes no deterioradas, trazo poemas en mi mente pero la megafonía que procede de la calle me rompe el último verso. Ya se fue la melancolía y llegó una sensación nueva, extraña, como si de nuevo me encontrase en el útero, calentito, esperando asomar la cabeza (para luego ver este mundo). Y pienso en aquel momento en que me separaron de mi madre. Ya crecidito quise saber algo más. Estaba tan lejos… Hacía preguntas. El abuelo paterno murió a los treinta y tres años de una cirrosis. Era juez en aquellos tiempos de inquisición. Al poco murió la abuela, dicen que de dolor. La historia es curiosa. La abuela era la criada de la casa. Y el abuelo se enamoró de ella. Sus padres se opusieron, tremendo, no era del mismo rango. Por aquel entonces aquello era pecado, sumaba todos los capitales. Seguí con las preguntas para dibujar un pasado desconocido de aquellos no conocidos. Me encontraba bien anidando junto a la nevera, a su sombra, permitiéndome saborear esos momentos del recuerdo. Cesó la megafonía. No entendí lo que decían. No era una huelga, más bien parecía una llamada. Y es precisamente lo que sucedió, sonó el teléfono. Dejé que saltara el contestador. Tal vez fuera una llamada importante, tal vez no, tal vez fuera el de la megafonía y era a mí a quien buscaban. Pero yo no tenía deudas con nadie, salvo con el banco, la hacienda, la seguridad social, el gobierno y lo que me olvido. Por suerte no acudía al psiquiatra. Otro pago más y no podría hacer tai-chi. Pensé, ya volverán a marcar mi número o tal vez hayan dejado el mensaje. Ya comprobaré esa lucecita roja que parpadea como una bailarina. Lancé una exclamación, satisfecho, y decidí que era hora de abandonar la sombra de la nevera. Salir a dar un paseo, encontrarme siempre los mismos rostros con careta, como si la desgana se apoderara de los gestos. Una tarde apacible. En la que tomarse una infusión e ir al parque para escuchar a los pájaros, sentado en un banco de madera pintado de verde. Siempre hay tiempo para regresar a no ser que te olvides las llaves.
adolfo marchena. Okina
Imagen: Gustave Moreau
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Odio enamorado esla nueva novela de Patxi Irurzun, de quien ya hemos hablado en alguna ocasión. La novela es una visión literaria a vida o muerte que visecciona el contradictorio corazón humano, capaza de lo peor y lo mejor. Con el telón de fondo del mundial del 98 en París, dos personajes se encuentran en un momento crítico de sus atormentadas existencias. Vicente es un músico superviviente del holocausto nazi; Margueritte una periodista veterana que acaba de perder su trabajo. A ambos les persigue una música perturbadora, compuesta por una mente enferma... A lo largo de esta extensa, casi dolorosa novela, Marguerite y Vicent rememoran los episodios transcendentales de sus vida (Auschwitz, la guerra civil española.....) o los encuentros con personajes históricos como Janis Joplin o la cantante de blues Bessi Smith, Adolf Hitler... Todos ellos desfilan por las páginas de este libro. La novela cuenta con portada e ilustraciones del dibujante malagueño Kakvellido.
Adolfo Marchena:
Imagen: Janis Joplin
Para conseguir el libro podemos acudir a www.edicionesidea.com
y para contactar con el autor para entrevistarle o lo que sea mandar a pirurzun@terra.es
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Decir la verdad es decir la mentira para quien no sabe decir la verdad. Trabajas pero miras, simplemente mientras escuchas una cinta grabada. Cuando alguien te dijo, de lejos, escuchá, Europa, alguien habla, pero nadie escucha. Ahora ya es hora de que el sueño venga. Y a todos y todas nos llega el sueño. Yo ya tuve mi siembra y dije mi palabra. Es simplemente música y esta música suena a música de estrellas. Uno se tumba y escucha, viene luego el silencio, hay nubes, lo oscuro no teme, teme quien teme, yo digo, me acerco a tu cadera, y digo simplemente; me quedo dormido. Lo más simple que digo. Acaricio tu cabello tras pintar un cuadro titulado Africa.
adolfo marchena. Okina.

Imagen: Africa
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(antes que nada, Marchena nos hace llegar, pues a él le gustaba salir con la cámara, retratar el ambiente, nos hizo llegar fotografías de anoche, inicio de las fiestas de Vitoria. Celedón, aqui muy tradicionales y de buen ambiente. Se le puede ver con padres y niños, danzando con negros, bueno ellos tocaban ella danzaba, y el con ella, la gente miraba, y echaban monedas (lo veo en las fotos), con un brasileño...; y sin embargo, nadie de Literatura, le vio. sabemos que ya no está. es como una sombra, cabrón, como le digo, amigo. gracias Marchena por estas images, y esta familia con la que hablaste va por ti. Pasiflora, Florarrara, o Muchasflors estamos permitidos y toda publicación, estudia la ley (porque a Marchena le dolió y Literatura se está moviendo, te pedimos des la cara) o habla si no con nuestros asesores o con el asesor de Bofill. Y Marchena la próxima llama, jodido, que ya está bien de salir solo. Tontería, así es como quieres. Felices fiesta a quienes estén de fiesta y quien no ya aprendí, también, que la vida, es lo que aprendemos, a ano decir tonterías...
Jàcqueline Bonpasant. Ajaccio
Dialogando con Ferro
Sentimos decir que no podemos transferir el dialongado con Ferro, con un amigo de Marchena, quien colabor, es el visual de Literatura. No tenemos los medios. Los conseguiremos. Marchena se llevó su vieja grabadora, aunque nos dejó las entrevistas que hizo por la calle, sin embargo con las fotos me autoriza a publicar esto:
Querida Jac, ya sabes que estoy bien. Dejé en buenas manos, hay un buen equipo detrás de Literatura. Os veo, a mi no, soy un jodido. Pero ya estaba cansado. Y acá en el Caribe vivo como dios. Sabés a que me refiero. Pero anoche, nadie lo supo, me di una vuelta por Vitora, esa ciudad que me vio nacer y que esán llenando de barreras, donde las instituciones nada quieren saber de escritores, y ahora que me vieron crecer, me llamon. Pues yo estoy en el Caribe. Bueno Jac, te cuento. Estuve con niños, ya ves las imágenes. Todas autorizadas. Porque me jodió ese comentario. Primero porque no sabía lo que decía. Todos los blogs que no se acojones, puden sacar las imágenes que deseen, ya diré. Yo por ejemplo, gracias a ello, conocí y me hablo con el cubano y gran fotógrafo Ginle Cubillas. La imagen no es pecadora. Pecan quienes pecan. Lo que no permito es que trafiquen con niños, entre otras cosas. Y en mis imágenes no se trafica con niños. Haitzea ha pasado mucho. Y Haitzea en dos días me beso en los labios y se llevó mi cuento que fue su cuento. Y ella y su padre quisieron que eso se viera. Por lo tanto todo es legal. Si nos vamos a los libros veremos que no incumplumimos la la ley. Tenemos asesor y Jac sabe de eso. No sigamos con el tema. Acá ya saben lo que hacen. De hecho le he pedido que publique una imagen, no sé si podrán pues me equivoqué con la cámara, si no saldrá la danza. Fui paseando, la gente tranquila, distrutando, las terrazas llenas, padres y madres, niños, me paraba a hablar. Luego un un grupo de música, jóvenes pero tocaban muy bien. Acabamos hablando y me dieron su disco. Puedo decir que llevaba dos euros. Me dieron su cd que lo cobraban a sólo tres euros. Muy poco para como está el mercada y y cómo sentían lo que hacían. Saldrán las imágenes, bueno, tu verás, Jac, en eso tenemos gustos distintos. Yo buscaba la estrella del Che. Avancé y un grupo de negros tocaba, música que me elevó y una mujer danzaba, se movía como una serpiente. Y había un niño. Hay fotos de todo y todos sonríen y yo soy blanco. Pero no había colores. Me dijo, danza conmigo. Soporté unos doce minutos. Danzamos. Fue algo que no puedo definir. Cuando ella vio que no podía más me dijo, ya vete. Y todos nos dimos la mano. Y el niño me miró de una manera que no se puede describir. Todo está en las imágenes. Te recuerdo, y no te quiero repetir, la página está en vuestras manos, yo no quiero entrar, que las saques cuando quieras, están autorizadas, recuérdalo. Como siempre dije, recuerda recordar, que no nos hagan como a Miller. Y menos una milonga. El caso que seguí. Yo buscaba, pensando en los viejos tiempos y habían cambiado de sitio el lugar donde venden de todo pero estaba demasiado fatigado por la danza pero al tiempo, no sé, extasiado. Y le dije al camarero, apenas tengo dinero, esto me ocurre. Yo te invito, me dijo. Y me sacó una cerverza. ¿Bourbon?, me pregunto. No, respondí, una cerveza. Es brasileño, allá estuvimos hablando, entre cliente y cliente. De retirada unos gitanos volvían. Me acerqué y le pregunté a la señora, la más mayor. ¿Qué se siente? Me dijo: la calle es muy dura. Y la dejé en paz. Seguí en mi barra, con mi amigo, hay una foto. De todo hay fotos. Autorizadas. Y todos quieren que se publiquen. Me quedé sin mis tarjetas caseras, las que nunca doy a los pitucos. Y acá estoy dicendo porque me retiré, porque yo soy de la calle, no de esto, porque yo escribo y vivo, y en el Caribe, lo puedo hacer. Y Jac, sigue así, que vas bien, al equipo saludos. Ferro te mando la grabadora, que ya es difícil de conseguir, es de mis viejos tiempos y tú utilizas cacharros muy nuevos. Seguid todos y todas, pero sin miedo. El miedo nos mata, lo dije siempre. Por eso perdí. Ahora, me hablo con todos. Acá, incluso me callo... Allá estuve, solo, me hice un par de cigarrollos, siempre controlando el tiempo, es importante, siempre, sepamos, que la vida, tiene un sentido. El que le queramos dar. Y se me fueron acercando. Hablé con un joven entendido en vinos. Y resultó ser el hijo de un gran bodeguero de la Rioja Alavesa. Y hablamos de vino, yo se algo, poco, y hablamos de vinos de California, de Galicia, de Casatilla y se llevó mi tarjeta. Luego vino una joven que quería leerme. Hablamos poco pero le dije, toma, acá algo podrás leerme. No más quiero. Ya miré la hora y supe que tenía que irme. Y en ese momento pasaban dos vendedores ambulantes. Todos sabemos que en estas fiestas grades hay muchos vendedores. Eran dos negros, uno reservado, el otro más abierto. Simplemplente saqué todo de mi bolsillo. Extendí mi mano sobre la suya y le dije, sólo tengo esto, no más. Si algo puedes, pero quiero algo muy africano, algo de poder africano. Ahora llevo una pulsera. Lo que nunca he hecho, pues nunca me gusto llevar nada, ni siquiera relojes. Africa entró, por segunda vez, o tercera, a través de sus ojos, para un vendedor que está para ganar, para un vendedor negro, al que humillan los blancos, a mi me dio Africa.
Asi que Jac, siento no haber avisado. Pero me he retirado. Y soy de palabra. Ahora esta es mi lucha. No pensaba utorizar que publicaras este escrito pero haz lo que quieras. Iré mandando. Si lo haces transmite a la gente que estoy muy bien. Es más estoy de puta madre, mejor que nunca. Por cierto, lo llevas muy bien. No sé, en homenaje, que me esperan.
por ti, por Literatura:
Bosques van, sombra soy,
el eterno errante, carta que no existe,
a diferencia de otros, soy un bobo indolente,
y danzo con fieras y me canso de repento,
vos, qué se yo, me convierto en estatua,
y pienso que un teléfono es la minga
que nos soporta en cadenas. Ya, ya lo sé
queré que abrevié, lo pasé bien, volveré,
es lo que todos preguntas, pues dejarós de
leches, la pregunta, conduce al ocaso, y el
ocaso hay que mirarlo, no hay nada más bello
que remar como ahora remo, sin preguntas, sin
nada, alientos que percusionan mi gravedad y
mi espacio, simplemente la sonrisa de un niño.
adolfo marchena. okina
Imagen: Literatura: Danza
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